Por qué la Hermana Mary Ángel Guardián es considerada la pionera de Occidente

De izquierda a derecha: La Hermana M. Teresa (Margaret Mangan); la Hermana M. del Rosario (Kate Mangan); la Hermana M. Ángel Guardián (Bridget Mangan)

POR VERÓNICA STIENBURG

Una de las cosas que más me gustan de ser una archivista es la de llegar a “conocer” que ayudaron a crear lo que es la Congregación hoy. Una de estas individuos, que he escuchado nombrar muchas veces es la Hermana M. Ángel Guardián (la M. es de Mary). A menudo de ella se dice que fue la “Pionera del Oeste” de la Congregación. Pero realmente no sabía qué significaba esto
o qué más hizo ella.

La Hermana M. Ángel Guardián, nació como Bridget Mangan de Brewer’s Mills, Ontario. Tenía 31 años cuando entró a la vida religiosa en 1889. Dos de sus hermanas, la Hermana M. Teresa (Margaret Mangan) y la Hermana M. del Rosario (Kate Mangan), y su sobrina  la Hermana M. Clotilda (Margaret Brady) fueron también Hermanas de la Providencia. Las tres hermanas y su sobrina permanecieron unidas a lo largo de sus vidas.

La Hermanas M. Ángel Guardián pasó su primer año después del noviciado en la misión en Holyoke, Massachusetts, hasta agosto de 1892, cuando la misión se separó para formar su propia Congregación. Ella sirvió nueve años en el Hospital de San Vicente de Paul en Brockville y seis años como Directora de Terciarios en la Casa de la Providencia en Kingston. Entonces, pasó seis meses en el Hospital de St. Francis de Sales en Smith Falls antes de irse al oeste en 1908.

La Hermana M. Ángel Guardián, la Hermana M. Camillus, y la Hermana M. de la Asunción y la señorita Davis, una enfermera laica, salieron de Kingston el 7 de mayo, 1908 para establecer el Hospital de la Providencia en Daysland, Alberta. Existen muchas referencias en los archivos del gran sacrificio que estas tres Hermanas estaban haciendo al irse al “oeste salvaje,” como se le llamaba a Daysland. Fue difícil para mí imaginar el gran sacrificio que esto fue, hasta que me di cuenta de que hasta 1908, lo más lejos que la Congregación tenía misiones era en Trenton, en Ontario. ¡Es un camino muy largo hacia el oeste desde Trenton a Daysland! Alberta había sido provincia solo por dos y medio años y Daysland solo se había convertido en un pueblo en 1907. La primera impresión de la  Hermana M. Ángel Guardián y sus compañeras de Daysland fue “cuan desolada, solitaria y pequeña es – después de dejar atrás 

nuestro hogar hermoso en la Casa de la Providencia, en Kingston.” Ellas abrieron el primer Hospital de la Providencia en una casa que sirvió durante años como convento y hospital. La Hermana M. Ángel Guardián planeó y supervisó la construcción de un hospital construido con un propósito, el cual abrió sus puertas en abril de 1909.

Después de cuatro años y medio en Daysland, la Hermana M. Ángel  Guardián y la Hermana M. Camillus fueron enviadas a Moose Jaw, Saskatchewan para establecer otro hospital. Ellas empezaron el Hospital de la Providencia en una casa y otra vez la Hermana M. Ángel Guardián supervisó la construcción de un nuevo hospital que se inauguró en 1917.

La Hermana M. Ángel Guardián regreso a la Casa de la Providencia en Kingston en 1918 antes de convertirse en la Superiora del Orfanatorio de St. Mary’s of the Lake en Kingston un año después y Superiora de la Abadía Maryvale en Glen Nevis en 1921. En septiembre de 1923 ella regresó a Daysland con la tarea de planear y supervisar la construcción del Hospital de St. Mary’s en Camrose. Una vez que el hospital terminó de construirse se le nombró una vez más, Superiora del Hospital de la Providencia Daysland en agosto de 1924.

En 1927 la Hermana M. Ángel Guardián fue electa al Consejo General de la Congregación y con ello se vio forzada a dejar su amado Daysland para venirse a Kingston. En el otoño de 1927 ella se fue a al oeste otra vez para negociar la adquisición de una propiedad en Edmonton, lo cual constituyó el comienzo de lo que después llegaría a ser el Hospital St. Joseph’s. Como consejera ella también estuvo involucrada en los asuntos de Kingston, supervisando la construcción del anexo al Orfanato de St. Mary’s of the Lake y la compra de la propiedad de Heathfield.

Cuando su término como consejera llegó a un final en 1930, la Hermana M. Ángel Guardián vivió en la Casa de la Providencia, visitando a los enfermos y yendo en viajes de colecta. Siempre estuvo interesada en las Misiones del Oeste y pasó muchos meses en 1939 visitando a su sobrina, la hermana M. Clotilda en el Hospital Auxiliar St. Joseph’s en Edmonton. La Hermana M. Ángel Guardián murió el Día de Navidad de 1940, a la edad de 82 años.


El 25 de abril de 1909, bendiciones al nuevo Hospital de la Providencia en Daysland. De derecha a izquierda: El Padre Leduc, OMI; el Padre Van Weelen, Capellán; en las escaleras, al fondo: la Hermana M. Ángel Guardián; vestida de blando: la Señorita Margaret Davis; al fondo, de arriba- abajo: la Hermana M. Austin; la Hermana M. Camillus; la Hermana M. de la Asunción.

 
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